En su undécima versión finaliza la cohorte 2025 del Diplomado en Coaching y Expresión Escénica
La Universidad de Concepción, a través de su Programa de Formación Permanente, finalizó la cohorte 2025 del Diplomado en Coaching y Expresión Escénica, correspondiente a su decimoprimera versión. Esta propuesta formativa se ha consolidado como una instancia académica de carácter interdisciplinario, formación orientada al desarrollo de competencias comunicacionales, expresivas y de liderazgo, desde una perspectiva integral que articula reflexión crítica, experiencia práctica, desarrollo personal y profesional.
En esta versión, 18 alumnas y alumnos participaron de un proceso formativo de alto nivel académico, centrado en el fortalecimiento de herramientas de coaching, comunicación efectiva y expresión escénica. A lo largo del diplomado, las y los participantes profundizaron en habilidades asociadas a la conciencia corporal, la presencia profesional y el liderazgo personal, en un entorno de aprendizaje colaborativo que promovió la interacción reflexiva, el trabajo experiencial y la construcción de aprendizajes significativos, tanto a nivel individual como colectivo.
Formación orientada al desarrollo de competencias comunicacionales y de liderazgo
La Coordinadora General de Formación Permanente, Mg. Ruth Pérez Villegas, destacó el aporte del programa a la misión institucional, y señaló que: “Este diplomado impulsa el desarrollo de habilidades clave para la vida personal y profesional, fortaleciendo la comunicación y las relaciones humanas, a través de un programa con trayectoria y actualizado, y que entrega herramientas que hoy son competencias indispensables, no opcionales”. Asimismo, enfatizó que se trata de un programa que se ha renovado en su estructura y estilo, lo que amplía el acceso para quienes desean postular.
Por su parte, el Director del Programa, Dr. Gilberto Morales Colipe, expresó que el diplomado responde a las actuales demandas de liderazgo y comunicación en contextos laborales complejos, a través de un entrenamiento sistemático que invita a las y los participantes a observar críticamente sus prácticas, sus juicios y sus formas de actuar: “Este proceso formativo permite integrar de manera profunda el trabajo con el lenguaje, la emocionalidad y la corporalidad, promoviendo nuevas prácticas profesionales a partir de la reflexión y la transformación personal”, señaló.
Desde la experiencia estudiantil, Francisca Aranda Paredes, participante de la cohorte 2025, señaló que: “Fue un proceso interesante, en el que cada profesor aportó tremendamente. Destaco el análisis de la emocionalidad en el lenguaje y la expresión, y cómo detenerse a reflexionar sobre estos aspectos permite observar cambios en las comunicaciones del día a día”. Asimismo, relevó la importancia del trabajo grupal, indicando que “contar con un grupo humano ameno y confiable favorece el intercambio de perspectivas y el aprendizaje colectivo”.
En tanto, Matías Varas-Lagos Vergara, trabajador social de Santiago y participante de la cohorte 2025, explicó que su motivación para cursar el diplomado estuvo dada por: “La reconocida excelencia académica de la Universidad de Concepción, la trayectoria de sus docentes y la coherencia del programa con mi desarrollo profesional en temáticas de relacionamiento comunitario”. Asimismo, destacó que el proceso formativo le permitió profundizar en “las dimensiones humanas de la comunicación, el liderazgo y el trabajo colaborativo”, al resaltar el enfoque vivencial e integral del programa.
Respecto a la aplicación de los aprendizajes, comentó que hoy incorpora de manera concreta estas herramientas en su ámbito laboral, académico y personal, especialmente en contextos de diálogo entre empresa y comunidades, donde “las destrezas conversacionales, la escucha activa y el uso consciente de los recursos verbales y no verbales resultan fundamentales para la construcción de confianza y la resolución de situaciones complejas”. Agregó que el fortalecimiento del uso de la voz y la expresión corporal le ha permitido comunicar con mayor claridad, seguridad y adecuación a distintos contextos y personas.
El cierre de la cohorte 2025 reafirma el compromiso institucional de la Universidad de Concepción con una formación permanente de excelencia, orientada al fortalecimiento de competencias personales, profesionales y sociales, y marca un nuevo hito en la consolidación de este programa formativo.